Consciencia, hábitos y creencias - Medicina y calidad de vida - junio 6, 2022

La importancia de la vitamina D para nuestra salud

¿Te ha gustado? Comparte 🤗

Ya habremos escuchado hablar sobre las controversias de exponerse al sol hoy en día, cuando en muchos lugares de nuestro planeta la capa de ozono se ha visto deteriorada y esto nos deja más desprotegidos contra las radiaciones UV. Pero otra realidad que no debemos olvidar es que el contacto de nuestra piel con el sol es necesario para mantener una buena salud.

Somos seres que habitamos un planeta cuya alimentación proviene fundamentalmente de la luz. Las plantas sintetizan su alimento gracias a ella y luego las cadenas alimenticias se diversifican a partir de este primer acto, herbívoros, veganos, vegetarianos, carnívoros y omnívoros, todos necesitamos de esta energía para poder accionar todo el resto de los mecanismos que nos mantienen vivos.

Además de necesitarlo para acceder a nuestros alimentos, los seres humanos necesitamos al sol para sintetizar Vitamina D, gracias al contacto de nuestra piel con la radiación ultravioleta B (UVB). Es recomendable poner atención en los horarios donde los rayos llegan con menor o mayor fuerza y cuidarse utilizando bloqueador o pantallas solares cuando sea necesario, de acuerdo con el tipo de piel, la intensidad y el tiempo de exposición. En este sentido es también recomendable abrirse a encontrar e incorporar productos naturales fabricados con este fin, para recibir una menor cantidad de químicos y por tanto de disruptores endocrinos en nuestra piel.

Dicho esto, volvemos a lo importante, no debemos dejar de exponernos al sol al menos 15 min por día idealmente en las horas de la mañana (10:00 – 15:00). El tiempo de exposición dependerá del tipo de piel y de los niveles que cada persona presente en su sangre, sin embargo, en todos los casos no será necesario que tengamos una total exposición de nuestra piel ya que sólo con un 25% de nuestro cuerpo es suficiente.

Ahora ¿qué pasa cuando estamos atravesando el invierno o por distintas razones no hemos podido tener este contacto con el sol? Bueno, debido a que son pocos los alimentos que contienen esta vitamina en su composición es aconsejable tomar un suplemento de vitamina D3 puesto que esta cumple funciones muy importantes en nuestro organismo. Esta vitamina es fundamental para nuestra salud ósea durante todas las etapas de la vida y además cumple otras funciones de regulación en varios tejidos y órganos, estando íntimamente relacionada con el sistema inmunológico, razón por la cual se habló de ella a raíz de la pandemia de COVID-19.

Con relación a esto las investigadoras del CONICET Mariana Seijo y Beatriz Oliveri (2020) señalaron en un artículo:

“Los niveles adecuados de Vitamina D se han asociado con disminución de la incidencia y severidad de varios virus respiratorios, herpes zóster, hepatitis, Epstein Barr, Ébola, virus de la inmunodeficiencia humana y dengue.

Se ha demostrado que la deficiencia de VD es un factor asociado de forma independiente al aumento del riesgo de enfermedades virales respiratorias agudas en la mayoría de los estudios observacionales”

Estas afirmaciones se vuelven bastante importantes cuando consideramos que no fueron las únicas en recalcar los beneficios que nos trae la suficiencia de vitamina D en nuestra sangre, frente a distintas enfermedades y condiciones de salud.

Ya lo mencionaba el Doctor y Miembro de la Academia Nacional de Medicina de Colombia, David Vásquez Awad (2013): “la vitamina D ha cobrado una importancia creciente en razón de que, además de sus beneficios reconocidos sobre el hueso, ha mostrado claros efectos benéficos en enfermedades crónicas, graves y altamente prevalentes como hipertensión, cáncer, síndrome metabólico, diabetes y esclerosis múltiple; igualmente, estados fisiológicos como el embarazo, la adolescencia y el envejecimiento se ven beneficiados, y sus eventuales adversidades mitigadas, si se mantienen niveles adecuados”

Por otro lado, la pandemia de Covid-19 no sólo nos trajo problemas respiratorios o de salud, sino que también significó un prolongado tiempo de confinamiento y muy posiblemente una menor exposición al sol. Además, es probable que todos estos sucesos hayan repercutido en los estados anímicos de gran parte de la población, factor que también representa una buena razón para incorporar la luz solar a nuestros días.

Descansar de las pantallas y las luces artificiales para salir a respirar mientras recibimos las bondades de este gran astro que los incas veneraban como su dios todopoderoso Inti, es una actividad que puede repercutir muy positivamente en nuestras vidas.

Dado que la medición de los niveles de esta vitamina en cada persona requiere de un proceso personal, es recomendable que, si se sospecha de una deficiencia y se desea incorporar una suplementación, se busquen mayores referencias y acompañamientos profesionales.

Es importante considerar que al igual que otros suplementos, la correcta absorción de esta vitamina mediante administración externa, necesita de ciertas condiciones. Debemos tener una cantidad suficiente de magnesio en nuestro organismo para poder activar esta vitamina, así como también podemos potenciar su absorción ingiriéndola junto con alguna materia grasa como, por ejemplo, alguna preparación que lleve aceite de oliva, ghee, palta o aceite de coco.

La importancia de la vitamina D para nuestra salud radica entonces en todo lo mencionado anteriormente y además revela la necesidad de poner atención en ciertos hábitos que se pueden ver opacados por las rutinas que acostumbramos a tener en nuestros días. Poder salir, mirar el cielo y saludar al sol es un acto que llega a parecer escaso o quizás extraño, pero la verdad es que forma parte de lo que venimos haciendo como especie hace millones de años.

Nuestra piel que es el órgano más grande de nuestro cuerpo muchas veces parece ser olvidada en su condición de vitalidad. Es una red enorme de células que respiran y transpiran, es un canal de conexión con el entorno que puede absorber y extraer distintas sustancias de nuestro cuerpo.

Es un sistema que busca siempre mantenernos en equilibrio y que también requiere de nuestra atención, ¿cuántas parte de nuestra piel realmente sentimos en nuestro día a día? Desde el rostro que expresa, ríe, llora, se enrojece y se frunce, hasta los pies que nos sostienen en gran parte de nuestras vivencias, todas las células que conforman nuestra piel están en constante receptividad del ambiente en que existimos.

Y frente a esto podemos abrirnos a pensar en un montón de elementos, ¿cuánto dejamos respirar a nuestra piel? ¿qué tipo de ropas usamos? ¿cuánto queremos tapar de ella? ¿sabemos qué productos nos aplicamos sobre las distintas partes de nuestra piel?

No cabe duda de que el sol, el viento y la tierra son grandes fuentes de salud para nuestro organismo y para nuestra mente, permitiéndonos relajar aquellos sistemas que se encuentran estresados debido a al exceso de trabajo, los espacios cerrados, la ropa apretada y cualquier otra situación que no les permitan fluir dentro de sus ciclos balanceados.

¡Cuán importante puede ser simplemente ponernos a pensar sobre estas cosas! Quizás no se trata de hacer todos los cambios de un día para otro, pero darnos tiempo para reflexionar en aquellas cosas que nos hacen bien ya es un paso muy transformador que nos cobija mediante el hecho de estar cuidándonos, intencionado nuestro bienestar y/o escuchando a nuestro ser.

Démosle espacio a la luz natural en nuestra vida, abramos las ventanas de nuestra casa, de nuestra mente y de nuestras células. ¡Ayudemos a nuestro cuerpo a hacer aquello que sabe hacer tan bien!

  • Awad, D. V. (2013). La vitamina D y su importancia en la salud humana. Medicina35(3), 214-226.
  • Seijo, M., & Oliveri, B. (2020). Importancia de la vitamina D en la época de COVID-19. Actual Osteol16(2).

Primero Soy humana y busco no olvidarlo, esto que comparto es parte de ese propósito.

Me llaman Antonia, desde que mis padres lo eligieron entre tantos otros nombres, y soy estudiante de Comunicación Social, como también de la vida.

Ser parte de esta especie (única capaz de leer este mensaje, hasta lo que tengo entendido), es un hecho que me provoca una profunda curiosidad, sobre todo las formas que tenemos para expresamos. Cómo nos reconocemos en lo que otros expresan y cómo (co)creamos en ese intercambio de sentidos y significados, que construye el entramado de nuestra vida.

¿Te ha gustado? Comparte 🤗
>